Sistema de canalización bajo suelo con recrecido UKO en oficina técnica, con cajas bajo suelo y distribución ordenada de energía y datos.

Sistema UKO de canalización bajo suelo con recrecido, pensado para alimentar cajas de suelo y crecer sin rehacer la instalación.

Sistema de canalización bajo suelo con recrecido y UKO

Descubre cómo un sistema de canalización bajo suelo con recrecido mejora la distribución eléctrica en oficinas y áreas técnicas. Conoce la gama UKO de PohlCon.

Sistema de canalización bajo suelo con recrecido, la nueva gama UKO para oficinas flexibles

En muchos edificios terciarios, el reto no es solo llevar energía y datos, sino hacerlo bien, sin saturar techos, paredes o zonas de paso con recorridos visibles. Cuando la distribución de puestos cambia, el cableado crece y las necesidades de conexión evolucionan, un sistema de canalización bajo suelo con recrecido deja de ser una alternativa estética y pasa a ser una decisión técnica.

Aquí es donde cobra sentido hablar de UKO, nuestra nueva gama para canalización bajo suelo con recrecido. No como una novedad aislada, sino como una solución pensada para oficinas, áreas expositivas y espacios de uso técnico donde importa tanto la instalación inicial como la capacidad de ampliación posterior. Además, en Light + Building 2026 en Frankfurt presentamos esta nueva gama como parte de nuestra propuesta para espacios que exigen flexibilidad, orden y preparación para futuras ampliaciones.

En nuestra documentación técnica podrás observar cómo nuestra nueva gama UKO permite tender cables antes del recrecido, ofrece reserva para ampliaciones, está disponible en 2 y 3 compartimentos y cumple con DIN EN 50085-2-2.

En nuestro artículo anterior sobre sistemas bajo suelo ya explicábamos la visión global del sistema, la planificación, la normativa y sus aplicaciones en distintos sectores. En este nuevo contenido vamos a un punto más concreto, qué aporta un sistema de canalización bajo suelo con recrecido, cuándo tiene sentido prescribirlo y por qué nuestra nueva gama UKO encaja especialmente bien en oficinas y áreas técnicas.

Cuando un sistema con recrecido aporta más que una canalización genérica

Hay proyectos donde la distribución perimetral o aérea sigue siendo la opción más adecuada. Pero también hay muchos donde ese enfoque empieza a quedarse corto.

En oficinas corporativas, por ejemplo, la redistribución de puestos de trabajo es constante. Cambian los equipos, crecen las zonas colaborativas, aparecen nuevas necesidades de alimentación y datos y, si la infraestructura no lo prevé, cada cambio obliga a improvisar. En áreas expositivas, la flexibilidad es todavía más importante. Los puntos de servicio deben aparecer donde el espacio los necesita, no solo donde resultaba más cómodo instalarlos al principio. En salas técnicas y áreas de soporte, el valor está en contar con una infraestructura registrable, ordenada y ampliable, no simplemente en ocultar cables.

Por eso este tipo de sistema no debe plantearse como una simple canalización escondida bajo el suelo. Debe entenderse como una infraestructura que permite distribuir energía y datos con orden, mantener accesibilidad y facilitar futuras adaptaciones sin rehacer la instalación.

Lo que resuelve UKO en proyecto y en obra

La fortaleza de UKO está en que no hablamos de una pieza aislada, sino de un sistema completo de canalización cubierto por recrecido para alimentar cajas de suelo y unidades de instalación. En nuestra documentación podrás ver que hemos desarrollado esta gama para áreas de oficina, espaciosexpositivos y zonas de uso técnico, con una instalación sencilla, reserva suficiente incluso para grandes cantidades de cable y adaptación a distintos tamaños de sala y necesidades de instalación.

El tendido de cables puede hacerse antes del recrecido

Con UKO podemos tender cables antes de ejecutar el recrecido. Esto facilita la coordinación en obra, agiliza fases de instalación y evita depender de secuencias más rígidas cuando el proyecto tiene plazos ajustados.

La instalación se agiliza con cajas de recrecido y encofrado

Nuestra documentación técnica también muestra una instalación más rápida gracias a las cajas de recrecido con encofrado. Este punto es especialmente útil cuando la obra necesita precisión, limpieza y una ejecución bien coordinada con el resto de los trabajadores.

El sistema es apto para distintos recrecidos y revestimientos de suelo

En proyectos de oficinas y espacios técnicos, la relación entre la canalización y el acabado final del suelo es decisiva. Con UKO contamos con una solución apta para distintos tipos de recrecido y revestimiento, algo que aporta margen cuando el proyecto necesita adaptarse a diferentes configuraciones de pavimento.

Podemos elegir entre 2 y 3 compartimentos

La gama UKO está disponible en versiones de 2 y 3 compartimentos, lo que permite ordenar mejor la distribución de energía y datos y ajustar el sistema a necesidades más simples o exigentes.

El volumen del canal está preparado para crecer

Otro punto importante es la capacidad de ampliación. Con UKO no pensamos solo en la instalación inicial. También dejamos margen para futuras ampliaciones, algo muy útil en oficinas, zonas técnicas y espacios que cambian con el tiempo.

Es compatible con nuestras unidades de instalación

La compatibilidad con nuestras unidades de instalación refuerza la lógica de un sistema completo. En este tipo de soluciones, esa coherencia entre canalización, aperturas y puntos de servicio es clave para que la instalación funcione bien desde el primer día y siga siendo útil en el futuro.

Pavimentos, revestimientos y flexibilidad de uso

En una canalización bajo suelo con recrecido, el sistema no puede diseñarse de espaldas al acabado final del edificio. Pavimento, revestimiento, altura disponible y posición de aperturas forman parte de la misma decisión.

Con UKO damos respuesta a esta necesidad con una solución apta para distintos tipos de recrecido y revestimiento. Esto permite integrarla en proyectos donde el acabado del suelo puede variar según la zona o donde conviene mantener cierto margen ante cambios de definición durante la obra.

Aquí está una de las claves del sistema. No se trata solo de pasar por debajo del suelo. Se trata de integrar la canalización con el uso real del espacio, con el acabado final y con la forma en la que ese edificio va a funcionar durante años.

Cuando esto no se resuelve bien, aparecen problemas que suelen llegar demasiado tarde: aperturas mal ubicadas, incompatibilidades con el pavimento, mantenimiento incómodo o falta de capacidad para crecer. Por eso conviene definir estas cuestiones desde proyecto y no dejarlas para el montaje.

2 o 3 compartimentos, una decisión que cambia mucho más de lo que parece

En muchas obras, esta elección se resuelve tarde o se resuelve por costumbre. Y casi siempre sale caro.

Con UKO 2 y UKO 3 podemos trabajar una lógica de proyecto mucho más ordenada. Podemos optar por dos compartimentos cuando la distribución es más sencilla o por tres compartimentos cuando la segregación entre energía, datos u otros servicios exige una organización superior. La gama incluye varias combinaciones de altura y anchura, conductos de 3 metros y cajas de apertura redonda o cuadrada según la configuración elegida.

En UKO 2 disponemos de anchos de 190 y 250 mm y alturas de 28, 38, 48y 58 mm. En UKO 3, trabajamos con anchos de 250 y 350 mm y las mismas alturas base. A esto se suman cajas de recrecido redondas y cuadradas, curvas verticales y accesorios de montaje.

Todo esto tiene consecuencias directas en el proyecto:

  • define el nivel real de segregación
  • condiciona la reserva de crecimiento
  • influye en el tipo de apertura más adecuado
  • afecta a la coordinación con cajas y unidades de instalación
  • mejora la capacidad del sistema para adaptarse a cambios futuros

Cuando una oficina o una sala técnica se revisa dentro de unos años, esta decisión entre 2 o 3 compartimentos puede marcar la diferencia entre ampliar con normalidad o tener que rehacer parte de la instalación.

Lo que conviene cerrar antes de prescribir un sistema con recrecido

Si queremos que la canalización funcione bien en obra y también en el uso diario, hay varias cuestiones que conviene resolver antes de bajar a referencia concreta.

Primero, la geometría de la obra

Altura disponible, anchura útil, posición de cajas, dirección de recorridos y reserva real de cableado. Sin esto, la prescripción queda incompleta.

Segundo, el tipo de uso

No es lo mismo una oficina corporativa con cambios frecuentes de puestos que una sala técnica donde prima la registrabilidad. Tampoco es igual un espacio expositivo que una zona de uso más estable.

Tercero, el tipo de pavimento y revestimiento

Si esto no se define bien, las incompatibilidades aparecen más tarde, justo cuando menos interesa corregirlas.

Cuarto, la cantidad y el tipo de cableado

En nuestra documentación de UKO se aprecia claramente que la gama está preparada para admitir incluso grandes cantidades de cables. Ese argumento solo tiene valor cuando se traduce en una decisión de proyecto y no se deja a una estimación rápida.

Quinto, la estrategia de aperturas

UKO incorpora cajas de recrecido con aperturas redondas y cuadradas. Elegir una u otra no es una cuestión menor. Afecta a la implantación, al acceso y a la forma en que el sistema se integra con el puesto de trabajo o con la zona de servicio.

Qué errores encarecen una instalación bajo suelo sin que se note al principio

Hay fallos que no generan problemas el primer día, pero sí durante toda la vida útil de la instalación.

El primero es subdimensionar la reserva. Si el sistema nace lleno, cada ampliación futura se vuelve incómoda.

El segundo es no decidir bien la segregación. Cuando energía y datos conviven sin criterio, la instalación pierde orden y el mantenimiento se complica.

El tercero es dejar cajas y aperturas demasiado abiertas a la obra. Cuanto menos se define en proyecto, más improvisación pasa al montaje.

El cuarto es olvidar la coordinación con el recrecido y el pavimento. Este tipo de sistema no se resuelve bien cuando la parte eléctrica y la obra civil avanzan por separado.

El quinto es no cerrar los detalles de montaje. En nuestras instrucciones de montaje indicamos operaciones muy concretas, como posicionar la caja de recrecido según plano, alinear, asegurar sobre el forjado, ajustar el conducto a la longitud necesaria, eliminar rebabas del corte y aplicar galvanizado en frío en el borde cortado. Son detalles pequeños, pero son los que convierten una buena solución en una buena instalación.

Cómo encaja UKO dentro de nuestro ecosistema bajo suelo

UKO no llega para sustituir la conversación general sobre sistemas bajo suelo. Llega para reforzar una parte muy concreta de la solución, aquella en la que el proyecto necesita una canalización bajo suelo con recrecido, integración con pavimentos y revestimientos, margen de ampliación y una distribución ordenada para oficinas, espacios expositivos o salas técnicas.

En nuestro artículo anterior ya hablábamos de la base normativa, de la planificación y de las aplicaciones sectoriales de los sistemas bajo suelo. Este nuevo contenido se centra en una solución más específica dentro de ese mismo ecosistema. Así, cada artículo responde a una necesidad distinta y aporta valor desde un ángulo diferente.

Si quieres partir de una visión más amplia del sistema, puedes consultar nuestra guía avanzada de sistemas bajo suelo.

 

Y si ya estás valorando una solución concreta para una obra con recrecido, UKO te permite dar ese paso con una propuesta más enfocada a proyecto real.

De la solución al proyecto real

Cuando una oficina se rediseña, cuando una sala técnica necesita más puntos de servicio o cuando un espacio flexible debe adaptarse a nuevos usos, el problema rara vez está en conseguir material. El problema está en haber dejado una infraestructura demasiado rígida.

Ahí es donde un sistema de canalización bajo suelo con recrecido bien elegido marca la diferencia. No porque oculte mejor los cables, sino porque deja preparado el edificio para cambiar sin sufrir cada modificación.

Con UKO reunimos varios de los argumentos que hoy aporta más valor en este tipo de obra: instalación más sencilla, capacidad de ampliación, compatibilidad con distintos pavimentos y revestimientos, opciones de 2 y 3 compartimentos, cajas de recrecido específicas y una lógica de sistema que encaja con la distribución eléctrica y de datos en oficinas, áreas expositivas y espacios técnicos.

Si estás valorando una solución bajo suelo para un proyecto nuevo o una reforma y quieres ir más allá de una canalización genérica, tiene sentido revisar desde el inicio la geometría, el tipo de compartimentación, la posición de las aperturas, el acabado final del suelo y la reserva necesaria para crecer.

Y si antes quieres partir de una visión más amplia del conjunto, te recomendamos consultar nuestra guía avanzada de sistemas bajo suelo, donde explicamos el marco general, la normativa y las aplicaciones sectoriales del sistema.

Cuando un sistema con recrecido aporta más que una canalización genérica

Hay proyectos donde la distribución perimetral o aérea sigue siendo la opción más adecuada. Pero también hay muchos donde ese enfoque empieza a quedarse corto.

En oficinas corporativas, por ejemplo, la redistribución de puestos de trabajo es constante. Cambian los equipos, crecen las zonas colaborativas, aparecen nuevas necesidades de alimentación y datos y, si la infraestructura no lo prevé, cada cambio obliga a improvisar. En áreas expositivas, la flexibilidad es todavía más importante. Los puntos de servicio deben aparecer donde el espacio los necesita, no solo donde resultaba más cómodo instalarlos al principio. En salas técnicas y áreas de soporte, el valor está en contar con una infraestructura registrable, ordenada y ampliable, no simplemente en ocultar cables.

Por eso este tipo de sistema no debe plantearse como una simple canalización escondida bajo el suelo. Debe entenderse como una infraestructura que permite distribuir energía y datos con orden, mantener accesibilidad y facilitar futuras adaptaciones sin rehacer la instalación.

Lo que resuelve UKO en proyecto y en obra

La fortaleza de UKO está en que no hablamos de una pieza aislada, sino de un sistema completo de canalización cubierto por recrecido para alimentar cajas de suelo y unidades de instalación. En nuestra documentación podrás ver que hemos desarrollado esta gama para áreas de oficina, espaciosexpositivos y zonas de uso técnico, con una instalación sencilla, reserva suficiente incluso para grandes cantidades de cable y adaptación a distintos tamaños de sala y necesidades de instalación.

El tendido de cables puede hacerse antes del recrecido

Con UKO podemos tender cables antes de ejecutar el recrecido. Esto facilita la coordinación en obra, agiliza fases de instalación y evita depender de secuencias más rígidas cuando el proyecto tiene plazos ajustados.

La instalación se agiliza con cajas de recrecido y encofrado

Nuestra documentación técnica también muestra una instalación más rápida gracias a las cajas de recrecido con encofrado. Este punto es especialmente útil cuando la obra necesita precisión, limpieza y una ejecución bien coordinada con el resto de los trabajadores.

El sistema es apto para distintos recrecidos y revestimientos de suelo

En proyectos de oficinas y espacios técnicos, la relación entre la canalización y el acabado final del suelo es decisiva. Con UKO contamos con una solución apta para distintos tipos de recrecido y revestimiento, algo que aporta margen cuando el proyecto necesita adaptarse a diferentes configuraciones de pavimento.

Podemos elegir entre 2 y 3 compartimentos

La gama UKO está disponible en versiones de 2 y 3 compartimentos, lo que permite ordenar mejor la distribución de energía y datos y ajustar el sistema a necesidades más simples o exigentes.

El volumen del canal está preparado para crecer

Otro punto importante es la capacidad de ampliación. Con UKO no pensamos solo en la instalación inicial. También dejamos margen para futuras ampliaciones, algo muy útil en oficinas, zonas técnicas y espacios que cambian con el tiempo.

Es compatible con nuestras unidades de instalación

La compatibilidad con nuestras unidades de instalación refuerza la lógica de un sistema completo. En este tipo de soluciones, esa coherencia entre canalización, aperturas y puntos de servicio es clave para que la instalación funcione bien desde el primer día y siga siendo útil en el futuro.

Pavimentos, revestimientos y flexibilidad de uso

En una canalización bajo suelo con recrecido, el sistema no puede diseñarse de espaldas al acabado final del edificio. Pavimento, revestimiento, altura disponible y posición de aperturas forman parte de la misma decisión.

Con UKO damos respuesta a esta necesidad con una solución apta para distintos tipos de recrecido y revestimiento. Esto permite integrarla en proyectos donde el acabado del suelo puede variar según la zona o donde conviene mantener cierto margen ante cambios de definición durante la obra.

Aquí está una de las claves del sistema. No se trata solo de pasar por debajo del suelo. Se trata de integrar la canalización con el uso real del espacio, con el acabado final y con la forma en la que ese edificio va a funcionar durante años.

Cuando esto no se resuelve bien, aparecen problemas que suelen llegar demasiado tarde: aperturas mal ubicadas, incompatibilidades con el pavimento, mantenimiento incómodo o falta de capacidad para crecer. Por eso conviene definir estas cuestiones desde proyecto y no dejarlas para el montaje.

2 o 3 compartimentos, una decisión que cambia mucho más de lo que parece

En muchas obras, esta elección se resuelve tarde o se resuelve por costumbre. Y casi siempre sale caro.

Con UKO 2 y UKO 3 podemos trabajar una lógica de proyecto mucho más ordenada. Podemos optar por dos compartimentos cuando la distribución es más sencilla o por tres compartimentos cuando la segregación entre energía, datos u otros servicios exige una organización superior. La gama incluye varias combinaciones de altura y anchura, conductos de 3 metros y cajas de apertura redonda o cuadrada según la configuración elegida.

En UKO 2 disponemos de anchos de 190 y 250 mm y alturas de 28, 38, 48y 58 mm. En UKO 3, trabajamos con anchos de 250 y 350 mm y las mismas alturas base. A esto se suman cajas de recrecido redondas y cuadradas, curvas verticales y accesorios de montaje.

Todo esto tiene consecuencias directas en el proyecto:

  • define el nivel real de segregación
  • condiciona la reserva de crecimiento
  • influye en el tipo de apertura más adecuado
  • afecta a la coordinación con cajas y unidades de instalación
  • mejora la capacidad del sistema para adaptarse a cambios futuros

Cuando una oficina o una sala técnica se revisa dentro de unos años, esta decisión entre 2 o 3 compartimentos puede marcar la diferencia entre ampliar con normalidad o tener que rehacer parte de la instalación.

Lo que conviene cerrar antes de prescribir un sistema con recrecido

Si queremos que la canalización funcione bien en obra y también en el uso diario, hay varias cuestiones que conviene resolver antes de bajar a referencia concreta.

Primero, la geometría de la obra

Altura disponible, anchura útil, posición de cajas, dirección de recorridos y reserva real de cableado. Sin esto, la prescripción queda incompleta.

Segundo, el tipo de uso

No es lo mismo una oficina corporativa con cambios frecuentes de puestos que una sala técnica donde prima la registrabilidad. Tampoco es igual un espacio expositivo que una zona de uso más estable.

Tercero, el tipo de pavimento y revestimiento

Si esto no se define bien, las incompatibilidades aparecen más tarde, justo cuando menos interesa corregirlas.

Cuarto, la cantidad y el tipo de cableado

En nuestra documentación de UKO se aprecia claramente que la gama está preparada para admitir incluso grandes cantidades de cables. Ese argumento solo tiene valor cuando se traduce en una decisión de proyecto y no se deja a una estimación rápida.

Quinto, la estrategia de aperturas

UKO incorpora cajas de recrecido con aperturas redondas y cuadradas. Elegir una u otra no es una cuestión menor. Afecta a la implantación, al acceso y a la forma en que el sistema se integra con el puesto de trabajo o con la zona de servicio.

Qué errores encarecen una instalación bajo suelo sin que se note al principio

Hay fallos que no generan problemas el primer día, pero sí durante toda la vida útil de la instalación.

El primero es subdimensionar la reserva. Si el sistema nace lleno, cada ampliación futura se vuelve incómoda.

El segundo es no decidir bien la segregación. Cuando energía y datos conviven sin criterio, la instalación pierde orden y el mantenimiento se complica.

El tercero es dejar cajas y aperturas demasiado abiertas a la obra. Cuanto menos se define en proyecto, más improvisación pasa al montaje.

El cuarto es olvidar la coordinación con el recrecido y el pavimento. Este tipo de sistema no se resuelve bien cuando la parte eléctrica y la obra civil avanzan por separado.

El quinto es no cerrar los detalles de montaje. En nuestras instrucciones de montaje indicamos operaciones muy concretas, como posicionar la caja de recrecido según plano, alinear, asegurar sobre el forjado, ajustar el conducto a la longitud necesaria, eliminar rebabas del corte y aplicar galvanizado en frío en el borde cortado. Son detalles pequeños, pero son los que convierten una buena solución en una buena instalación.

Cómo encaja UKO dentro de nuestro ecosistema bajo suelo

UKO no llega para sustituir la conversación general sobre sistemas bajo suelo. Llega para reforzar una parte muy concreta de la solución, aquella en la que el proyecto necesita una canalización bajo suelo con recrecido, integración con pavimentos y revestimientos, margen de ampliación y una distribución ordenada para oficinas, espacios expositivos o salas técnicas.

En nuestro artículo anterior ya hablábamos de la base normativa, de la planificación y de las aplicaciones sectoriales de los sistemas bajo suelo. Este nuevo contenido se centra en una solución más específica dentro de ese mismo ecosistema. Así, cada artículo responde a una necesidad distinta y aporta valor desde un ángulo diferente.

Si quieres partir de una visión más amplia del sistema, puedes consultar nuestra guía avanzada de sistemas bajo suelo.

 

Y si ya estás valorando una solución concreta para una obra con recrecido, UKO te permite dar ese paso con una propuesta más enfocada a proyecto real.

De la solución al proyecto real

Cuando una oficina se rediseña, cuando una sala técnica necesita más puntos de servicio o cuando un espacio flexible debe adaptarse a nuevos usos, el problema rara vez está en conseguir material. El problema está en haber dejado una infraestructura demasiado rígida.

Ahí es donde un sistema de canalización bajo suelo con recrecido bien elegido marca la diferencia. No porque oculte mejor los cables, sino porque deja preparado el edificio para cambiar sin sufrir cada modificación.

Con UKO reunimos varios de los argumentos que hoy aporta más valor en este tipo de obra: instalación más sencilla, capacidad de ampliación, compatibilidad con distintos pavimentos y revestimientos, opciones de 2 y 3 compartimentos, cajas de recrecido específicas y una lógica de sistema que encaja con la distribución eléctrica y de datos en oficinas, áreas expositivas y espacios técnicos.

Si estás valorando una solución bajo suelo para un proyecto nuevo o una reforma y quieres ir más allá de una canalización genérica, tiene sentido revisar desde el inicio la geometría, el tipo de compartimentación, la posición de las aperturas, el acabado final del suelo y la reserva necesaria para crecer.

Y si antes quieres partir de una visión más amplia del conjunto, te recomendamos consultar nuestra guía avanzada de sistemas bajo suelo, donde explicamos el marco general, la normativa y las aplicaciones sectoriales del sistema.

Contacta con nosotras

Simplemente llámenos o escríbanos, ¡lo esperamos!

Consultant Search
Memolist
No items in memolist
inclusive accessoires